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Columnas Científicas

Este es un espacio gratuito de libre divulgación que ofrece Volcanes de Canarias a aquell@s científicos e investigadores que deseen publicar sus opiniones, experiencias y vivencias sobre volcanología y otros fenómenos asociados a ciencias de la Tierra. Volcanes de Canarias no se hará responsable ni compartirá necesariamente los puntos de vista derivados de los contenidos reflejados en artículos de opinión y otras informaciones vertidas. Toda la información e imágenes vertidas en esta sección serán responsabilidad exclusiva de sus autores. Normas de participación

 

 

Normativa Participación en Columnas Científicas

 

La Asociación Volcanes de Canarias ofrece nueva sección llamada “Columnas Científicas” en nuestra web www.volcanesdecanarias.com  Será un espacio libre y gratuito para que los investigadores relacionados con las ciencias de la tierra y otros fenómenos naturales puedan mostrar sus investigaciones o compartir experiencias y aprendizajes sobre la gestión de los riesgos de su ámbito científico.

 

Normas de participación general:

  1. Los participantes deben pertenecer a ámbitos científicos o de gestión relacionados con la volcanología, ciencias de la tierra y la atmósfera y otros fenómenos naturales.
  2. El tema del artículo/material será libre.
  3. Los autores deben indicar claramente su nombre y apellidos, cargo, titulación, institución, y email de contacto.
  4. El envío de artículos/materiales es totalmente gratuito y voluntario no pudiendo exigirse contrapartida económica por su publicación.
  5. Los artículos o materiales enviados pasarán a formar parte de un archivo público y siempre se especificará el autor y/o autores de los mismos.
  6. Volcanes de Canarias no se hará responsable ni compartirá necesariamente los puntos de vista derivados de los contenidos reflejados en artículos de opinión y otras informaciones vertidas.
  7. Volcanes de Canarias podrá rechazar aquellos artículos que no presenten una calidad suficiente o contengan comentarios ofensivos que se alejen del propósito de la sección.
  8. El lenguaje oficial de divulgación de los materiales es el español. Para otros idiomas se requerirá un resumen en español por parte del autor. No se garantiza la traducción.

 

Leer más: Normativa Participación en Columnas Científicas

El desastre de Armero a los 30 años de la erupción del Ruíz I

 

 

 El desastre de Armero 30 años después de la erupción de Nevado del Ruiz I

  

 

 

Por Gonzalo Duque Escobar 

Texto: Gonzalo Duque Escobar  Imágenes cedidas por el autor

Profesor Asociado, Universidad Nacional de Colombia

 

 

 

 

 

 

HIPÓTESIS PARA EL PREFACIO

Una vez más estas notas para conmemorar una dolorosa fecha como la destrucción de Armero, con la intención de hacer una lectura de la coyuntura previa a la erupción del Ruiz del 13 de noviembre de 1985, de la que se deriven lecciones a partir de las experiencias científicas en torno a un desastre que según mi convicción pudo ser por lo menos mitigado, a pesar de que para entonces el Estado no contaba con políticas ambientales ni de planificación ligadas a la dimensión de los riesgos, y que nuestra sociedad tampoco había desarrollado esa cultura que demanda la apropiación del territorio buscando su adaptación a las amenazas naturales.

 

Al estar desprovistos de instrumentos que proveyeran la capacidad efectiva de intervenir, se dejó a su suerte a decenas de miles de pobladores expuestos y en sumo grado vulnerables, sobre un escenario severamente amenazado por una erupción claramente anunciada, y donde las acciones locales y nacionales de los diferentes actores sociales, resultaron asimétricas, fraccionadas e insuficientes.

Si bien ese es el fundamento de la hipótesis que presento, a mi juicio existieron otros factores contribuyentes, cuya intervención pudo desmovilizar o neutralizar de forma oportuna los precarios activos del Estado dispuestos para prevenir la tragedia. Entre ellos, las ideas que me asaltan, discutibles si se quiere por quedar en el plano de las impresiones, es que pudieron más los intereses locales de quienes preocupados por la economía, reclamaban la “desgalerización” de la ciudad – término ahora aplicado en Pasto frente a las crisis del volcán Galeras-, y la irresponsabilidad de funcionarios claves justificándose en flacas y tardías acciones que desatendieron las oportunas recomendaciones de calificados expertos de UNDRO, para terminar calificando de apocalíptico el clamor de notables líderes locales, entre otros factores que finalmente restringieron al ámbito académico las inequívocas señales del volcán, tales como la cenizada del 11 de septiembre de 1985, además de la información obtenida de la historia eruptiva del volcán y del mapa preliminar de amenazas elaborado un mes antes de los acontecimientos, entre otras tareas así provinieran de un grupo inexperto del que hicimos parte al lado de varios compañeros que hoy faltan, tras haber entregado su vida en acciones científicas al servicio de la sociedad.

 

Leer más:  El desastre de Armero a los 30 años de la erupción del Ruíz I

El desastre de Armero a los 30 años de la erupción del Ruíz II

 

 

 El desastre de Armero 30 años después de la erupción de Nevado del Ruiz II

 

 

 Por Gonzalo Duque Escobar 

Profesor Asociado, Universidad Nacional de Colombia

Texto: Gonzalo Duque Escobar  Imágenes cedidas por el autor

 

 

 

 

EL ESTADO DE LA PREVISIÓN

Versión preliminar del mapa de amenazas. Ingeominas y U. de C.

 

Entrado octubre, aunque en tan corto tiempo son notables los avances alcanzados en la confección del mapa de riesgos encomendado al equipo de geólogos de Ingeominas y de la Universidad de Caldas, y por la implementación del modelo metodológico y teórico propuesto por el Neo Zelandés W. Giggembach, útil para la evaluación de la dinámica pre-eruptiva en función de la volatilidad variable de los componentes gaseosos de los fluidos volcánicos – según su composición dependiese de carbono, azufre o cloro -, entre otros logros, también faltaba monitorear la topografía del edificio volcánico para advertir las posibles deformaciones causadas por incrementos en el campo de esfuerzos de darse el ascenso del magma.

 

Entonces se concretan gestiones en el Comité para satisfacer las deficiencias e incertidumbres sobre un proceso urgido de complementos instrumentales y conceptuales, como son traer hasta Manizales a Franco Barberi desde Italia, a Rodolfo Van der Laat desde Costa Rica y a Minard Hall desde Ecuador. Esto se logra, al igual que la traída de Darrel Herd del Servicio Geológicio de EE UU, quien en concurrida conferencia en el Teatro 8 de Junio de la Universidad de Caldas desestima la ocurrencia de un desastre en caso de erupción, a pesar de haber señalado en el Comité la importancia de las tareas que hacíamos en virtud del riesgo existente.

 

Iniciando la segunda semana de octubre, aparece la versión preliminar del Mapa de Riesgos Potenciales del Volcán Nevado del Ruiz, donde además de consignarse la historia del Volcán se señalan las amenazas, entre las que se incluyen: riadas gasopiroclásticas a alta temperatura de alguna severidad con una probabilidad de 2/3 y alcance hasta los 20 km; flujos de lodo de hasta medio centenar de metros de potencia dependiendo del nivel de riesgo de las zonas, asignándoles una probabilidad del 100% en caso de erupción importante, riadas que alcanzaban en dicha cartografía todas las zonas que efectivamente se bañaron de lahares, entre ellas Armero; y también caída de cenizas con igual probabilidad extendiéndose solamente sobre una zona orientada hacia el noreste del cráter, y que por lo tanto excluía de caída de estos piroclastos transportados por el aire a sectores del occidente, omisión para la que sugerimos considerar esa posibilidad por el cambio de la dirección de los vientos regionales entre el verano y el invierno relacionado con la dinámica del clima bimodal andino, lo que se comprobaba con las cenizas del 11 de septiembre anterior y las que alcanzaron a Cartago en 1595.

 

Leer más:  El desastre de Armero a los 30 años de la erupción del Ruíz II